jueves, 18 de febrero de 2016

Prioridades y flexibilidad laboral en Chile

Reflexión personal al respecto...

A medida que la vida pasa, las prioridades de cada uno van cambiando y pienso que lo fundamental es ir evaluando en los distintos momentos, siendo capaces de acomodarnos cuando lo más importante deja de ser una cosa u otra.

Cuando llegué a Santiago, mi prioridad era el trabajo y pagar las muchas deudas que adquirí y dejé que se fueran desordenando.
Hoy han pasado casi 8 años ya (uf! ocho años en la capital) y mi prioridad número 1 es mi familia, mi esposo, mi hija, y el pequeño que viene en camino; El trabajo ha pasado a ser una herramienta, importante, pero no en el primer puesto.
Ahora bien, cuando uno forma una familia necesita ordenar los tiempos, y es fundamental que la empresa en la que trabajas y el equipo con el que compartes la carga laboral te apoye, así como que existan leyes y opciones de flexibilidad laboral.

En Chile, lamentablemente, opciones como el teletrabajo o una jornada distinta las 45 (o más) horas semanales son todavía muy pocas, las empresas son rígidas en su exigencia de trabajo presencial, y los padres se arreglan como pueden para estar presentes en los eventos importantes de la vida de sus hijos. No entiendo esto, se ha demostrado en muchas otras economías la ventaja de la flexibilidad laboral, aun así en Chile sigue pensado más la cantidad de horas que una pasa en el puesto de trabajo, versus la efectividad de este tiempo; Y si eso es así en el ámbito privado, qué decir del ámbito público (pero eso es otro tema).

Por tanto, y para finalizar esta reflexión, hoy no nos queda más remedio que correr de un lado para otro, teniendo que dejar a nuestros hijos en manos ajenas, teniendo fe que en un futuro -espero no tan lejano- esta visión cambie y la flexibilidad laboral sea un echo consumado; y cultivando el trabajo en equipo, que es lo que "te salva" en casos de excepción.

Nota: Cuando volví de mi primer postnatal propuse en mi empresa trabajar media jornada presencial y media jornada remoto desde mi casa, pero la respuesta fue un rotundo no. La razón era que no existía esta práctica en la empresa, y claramente no estaban interesados en implementarla. De todos modos agradezco a mi jefe de ese entonces que se la jugara por mí.

1 comentario:

  1. Hola:
    Me sentí muy identificada con tu nota, la verdad es que en Chile cuesta mucho cumplir con las responsabilidades propias del trabajo, yo también corro junto con mi esposo para todos lados y he sentido mucha incomprensión, te felicito por tu postura y sigue adelante. Fortaleza

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