viernes, 3 de octubre de 2014

De vuelta al mundo laboral, conciliación familia-trabajo

Lo primero que diré es que... NO ES FÁCIL, pero se puede, con paciencia y amor.

Esta semana volví a trabajar, después de estar 8 meses con mi hija, y nos ha costado a ambas esta momentánea separación diaria después de pasar tantos meses juntas casi al 100%.
Aun estamos en periodo de ajustes, pero hasta ahora vamos bien, pese a que he visto que ella notó el cambio: desde que llego y hasta que se duerme, no se me despega, y pide el pecho muchas más veces, con una insistencia terrible, como si en ello se le fuera la vida (quizá piensa que es así). Además por las noches despierta varias veces buscando su tetita con desesperación, supongo que para asegurarse que estoy ahí, que no la he dejado... cosita mía!!

Para que este proceso no fuera tan duro, comenzamos a prepararnos con tiempo: desde la semana pasada ella comenzó a asistir a su sala cuna por medio día, primero unas pocas horas y luego la mañana completa.  Los primeros días fue difícil para ella, lloraba, pero luego comenzó a reírse más, a interacturar con las tías, y pasarlo bien (dentro de lo que puede una bebé de 8 meses). Inicialmente la iba a dejar y a buscar yo (el primer día no quería irme de su sala... jajajaja), pero luego fuimos simulando cada vez más la situación a la que debíamos llegar.
Y por la tarde se queda con mi prima, su nueva canguro, que con todo el amor del mundo la cuida.
El día antes de volver a trabajar hicimos el "recorrido" completo, no la vi hasta las 17:30 horas, y lloré... lo confieso... la extrañé tanto, sólo quería estar con ella, mimarla, regalonear, amamantarla... ahhh, fue difícil.

El miércoles 01 de octubre fue mi primer día laboral. En mi trabajo me recibieron super bien, todos preguntando por mi Mariposita, y lo mejor fue la excelente disposición de mi jefe para con todo lo relacionado con ella, las 2 horas antes que debo retirarme para tomar la hora de alimentación de la bebe, los permisos en caso de necesitar irme antes o llegar más tarde o trabajar desde casa, en fin, todo! quedé gratamente sorprendida y tranquila, porque tengo su respaldo y el de todo mi equipo de trabajo.
Claro que ese primer día, cuando mi esposo me llamó para contarme cómo le había ido en la sala cuna, lloré, quise estar con ella, leer su libreta de comunicaciones, abrazarla, ofrecerle su tetita, mirar su sonrisa, etc.... fue muy complicado, pero poco a poco lo he ido superando en estos días, aunque mi corazón sigue queriendo estar con ella todo el tiempo.

Y seguimos en este proceso de acomodarnos a nuestros nuevos tiempos, y darle un espacio al trabajo de mamá.
En mi corazón quedan dos anhelos:
- Que estos tiempos separadas no le afecten negativamente, que no se sienta abandonada.
- Poder conciliar la familia con el trabajo de forma sana, sin que el primero sea un calvario o la segunda me provoque culpa.
Y queda dando vuelta la posibilidad de emprender...

2 comentarios:

  1. Tiene que ser un momento muy duro, pero al menos si te respalda un buen equipo de trabajo y un jefe consciente de tu nueva faceta de madre se hace menos duro. Seguro que poco a poco os vais haciendo a la nueva vida. Un abrazo!

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    1. Sí, sin duda el equipo de trabajo es fundamental se han portado un 7!!

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