Mostrando las entradas con la etiqueta Sala Cuna. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Sala Cuna. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de diciembre de 2016

De nuevo Adaptación a la Sala Cuna

Volvemos al ciclo de adaptación en Sala Cuna, esta vez para mi hijo menor Arturo, de 6 meses.

De vuelta a pelear con las sensaciones de pena, un poco de sentimiento de frustración, y por otro lado, creer que es lo mejor para nuestra familia.

Hoy fue su segundo día, 2 horas y cuando llegué dormía. Ayer fue 1 hora y estaba llorando de hambre cuando lo fuí a buscar.

Como mi hija está en el mismo jardín, me los traigo a los dos a mediodía, porque ayer ella me vió y lloraba con mucha pena pensando que iba sólo a buscar al hermano. Al final, llevamos dos días durmiendo unas ricas siestas los tres por la tarde.

A veces me da lata que en Chile exista tan poca flexibilidad laboral y/o horaria, que se valore muchas veces la cantidad de horas en la oficina, que lo productivas que puedan ser esas horas. Por ejemplo, me encantaría poder trabajar mediodía en la oficina, y la otra media jornada en horario libre desde mi casa, sobre todo considerando que por contrato no tengo un horario establecido.

En fin, algún día -espero- las madres podrán elegir quedarse con sus hijos o ir a trabajar.
Por ahora, ponerle el hombro y pedir a Dios que me cuide a mi príncipe... Espero adaptarme pronto... jejeje

viernes, 12 de febrero de 2016

Adiós Sala Cuna!

Y pasaron 2 años en la vida de mi hija... y con el cambio de dígito vienen otras cosillas asociadas: el lunes próximo pasa de Sala Cuna a Nivel Medio Menor en el jardín al cual asiste.

Ya comienza a avanzar en etapa, y aunque me gustaría estar con ella en casa, la experiencia en la sala cuna ha sido muy buena: le permite tener amiguitos con los que jugar, ha aprendido muchas cosas importantes para su desarrollo, y es un espacio seguro y entretenido que nos da tranquilidad para ir a trabajar todo el día.

A fin de año nos enviaron sus trabajos y es un tesoro que guardo, cada raya, cada manualidad, cada trazo de pintura, ver cómo va cambiando y defininiendo, verla disfrutar es impagable.

Estoy agradecida de las tías, la han cuidado y contenido, y aunque no son "yo", lo han hecho bien, mi Princesa las quiere y en eso se refleja el buen trato, los niños son transparentes y el que mi hija les tienda los brazos es signo de que recibe un buen trato durante la jornada.

No es el óptimo para mí, pero la sala cuna ha sido una buen opción para nosotros como familia.

Debo confesar que me da cierto susto el que ahora esté con niños más grandes, el cambio de dinámica y sobre todo el cambio de educadora, ella ama a su "tía Pía", más creo que es importante que vaya aprendiendo a vivir los cambios, es lo único constante en la vida.

Así que, dado que tenemos cambio de etapa, este fin de semana será full regaloneo con los tatas y papás, para que llegué el lunes con su tanque de amor a full y eso la ayude a amortiguar el cambio la primera semana (y nos ayude a nosotros también juju).

miércoles, 8 de abril de 2015

Sala Cuna... Conciliación Laboral

En otro post escribí respecto a los derechos que como madres tenemos, dos de ellos son:
- Una hora de lactancia exclusiva con nuestro bebé, y lo importante es que el tiempo de traslado al lugar en que se encuentra nuestro bebé es adicional a esta hora. Por ejemplo: Si mi hija está en sala cuna y me demoro 1 hora en llegar a ella, me voy 2 horas antes de mi horario de salida (eso siempre y cuando me tome la hora de alimentación al final de la jornada)
- La empresa con mas de 20 trabajadoras debe  disponer de una sala cuna para sus empleadoras, o pagarle una que quede a una distancia razonable del hogar o lugar de trabajo y que permita a la madre o padre una rápida reacción en caso de algún problema con el bebé.
Ambos beneficios son hasta los 2 años del hijo(a).

Bien, mi hija esta asistiendo a Sala Cuna desde la segunda semana de marzo. Pasamos dos semanas haciendo la inducción -aprovechando mis vacaciones- y aumentando el tiempo de permanencia desde 1 hora hasta 10 horas, de 7:30 a 17:30... Y fue doloroso para ambas, los primeros días ni yo me quería ir, ni ella se quería quedar, pero por ahora no tenemos otra alternativa, lo bueno es que nos queda muy cerca de casa, y de mi empresa nos han apoyado en todo. A esta altura ya está más acostumbrada, y de hecho ayer cuando la fui a buscar ni siquiera lloró, como los otros días que era cosa de verme y sentarse en el suelo a llorar desconsoladamente.
Supongo que ella algo ha comprendido que no es que yo quiera dejarla ahí, o el papá, si no que nos vemos obligados a eso, porque en Chile se cree que a los 6 meses los bebés están listos para separarse de sus madres y estar solos todos el día. Lo importante es que cada mañana le digo que por la tarde iremos por ella, y en la tarde la abrazo con todo el amor y le converso de mi día y le pregunto por el de ella.

Para mí sigue siendo un tema difícil, todas las semanas pienso en renunciar, no por mi trabajo, sino por esta necesidad de estar con mi Mariposita todo el día, encuentro que aun es tan pequeña para estar solita, y no es que me parezca que los niños no deben interactuar con otros, pero debería ser de manera más natural -no por obligación- y desde los 2 o 3 años en adelante, no desde los 6 meses.
He llorado mil veces y otras tantas me queda el nudo en la garganta y el corazón triste, cada lunes es tan complicado como el primer día que la dejé en la sala cuna, cada día anhelo un milagro que me permita no trabajar más y diisfrutar mis días tranquila en casa.
Lo bueno es que con PapaKine estamos haciendo un plan para solucionar esto en el mediano plazo, por ahora, en el trayecto a la sala cuna me desconencto del trabajo, relajo mi mente y dispongo mi cuerpo para el amor maternal, de modo que cuando llego a casa estoy al 100% disponible para ella, hasta que cae en los brazos de morfeo, cansada de todas las actividades del día.

Y pensando en el mediano plazo es que lancé mi emprendimiento, ya les contaré en un próximo post, mientras tanto estoy afinando los detalles.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Iniciando el proceso de Sala Cuna

Como ya había escrito antes, la semana pasada Mariposita comenzó con el proceso de adecuación a la Sala Cuna que asistirá desde ahora en adelante, dado que yo vuelvo al trabajo en unos días.

No han sido fáciles estos días para nosotros como papás, el primer y segundo día la fuimos a buscar y estaba llorando con lágrimas, llanto de penita o necesidad, uno de esos días lloraba de hambre y eso fue peor para mí, me dio una rabia, una impotencia; Pero seguimos en el proceso, los 3 tenemos que aprender de este camino que hemos emprendido.

Para nuestra tranquilidad, los siguientes dos días fueron mucho mejor, el jueveslloró solo un ratito y se le pasó cuando la tía la cargó en brazos, y el viernes no lloró "nada", jugó, y sonrió a todo el mundo; así que podríamos decir que el periodo de introducción ha sido todo un éxito.

Mi pequeñita... está tan linda y grande, es increíble como crece, está tan parlanchina y graciosa, y su sonrisa es tan bella, además es muy sociable. Si está para comérsela a besos!!!
En fin, ahora puedo volver a trabajar un poco más tranquila sabiendo que no sufrirá tanto, aunque se nota que me extraña porque cuando llega se me pega y lo único que quiere es su tetita, y yo lo único que quiero es abrazarla y darle mil besitos.

Paso a paso, un día a la vez (como me dice una buena amiga).
Dos cosas encuentro que son importantes de tener presente en este proceso:
1. Nadie la cuidará como yo
2. Los demás también pueden cuidarla bien.

martes, 23 de septiembre de 2014

Nueva etapa: Sala Cuna

Llegó el día, hoy Mariposita comenzó a asistir a la sala cuna que elegimos con Papá Kine, no fue fácil decidirnos por una, pero confiamos en ésta que además está reconocida por la JUNJI (Junta Nacional de Jardines Infantiles).
Durante esta semana, y dado que aún no vuelvo al trabajo, pasará por una etapa de adecuación, retirándose antes del final de la jornada, y cada día se irá quedando un poco más de tiempo.
Hoy por ejemplo estuvo dos horas, cuando la fuimos a dejar no quería irme de la sala... jajajaja, y luego miraba por la ventana de la puerta para ver cómo seguía. A las 10:30 la fuimos a buscar, entré y... estaba llorando, con lágrimas, como con penita, se me partió en dos el corazón. Fue cosa de verme y comenzó a sonreír, después no quería despegarse de mí, y yo lo único que deseaba era pegármela al cuerpo y no separarnos más.

Mi madre que es educadora de párvulos me dice que la cosa es así, a ella le tocó vivir esta separación con mis 2 hermanos menores, y lo ha visto muchas veces en los jardines infantiles donde ha trabajado. Otras madres me dicen que es normal, que ya se irá acostumbrando, que le hará bien, etc. etc., yo sé que todo eso es así, pero me duele, me mata tener que dejarla ahí solita, pensar en que llorará, ah!! duele!!

Por ahora estará durante las mañanas en la sala cuna, y por la tarde la cuidará una prima mía, pero cuando cumpla el año la idea es que pase a jornada completa en la Sala Cuna.
Anhelo con todo mi corazón que no sufra tanto, que pueda entretenerse y llorar menos, que las tías la cuiden, y que Dios me de las fuerzas para seguir adelante sin quebrarme cada vez que lo pienso.

viernes, 4 de julio de 2014

Buscando la Sala Cuna

Se me están terminando las 24 semanas de postnatal, wow! cómo pasa el tiempo de rápido, Mariposita mañana cumplirá cinco hermosos meses de vida.
Y como en un par de semanas más debería volver a trabajar (alargaré un poco más tomando mis vacaciones), estamos en el difícil proceso de buscar una sala cuna que cumpla con lo necesario para dejar a nuestra hija mientras nosotros cumplimos nuestra extensa jornada laboral.
Lo primero que he hecho es informarme, y como escribí en un post anterior, la ley chilena a través del Código del Trabajo establece los derechos a sala cuna y un mínimo de tiempo de una hora de alimentación diaria del bebé con su madre. Contacté con el área de recursos humanos de mi trabajo y junto con que la sala cuna tenga Rol JUNJI, debe estar en convenio con Sodexo, así que no es tan simple. Luego de ubicar un par de salas cunas que me queden más o menos cerca de mi lugar de trabajo, por cualquier urgencia, tenemos que ir a visitarlas para ver las instalaciones, ver si hay cupos y cotizar el costo que tiene, porque pese a que la paga mi empleador, ellos han puesto unos topes que tengo que tener presentes.
Por otro lado, junto con estas cosas básicas, me preocupa también el personal que trabaje allí, que tengan todas su especialidad según corresponda y que exista una cantidad de personas acorde a la cantidad de menores. Además, me interesa saber cómo es el día a día de los bebés en la Sala Cuna, qué actividades hacen, cuánto duermen, qué pasa cuando lloran los bebitos, y cómo es el tema de la alimentación, porque quiero que siga tomando mi leche materna en mamadera, junto con la alimentación sólida que debería comenzar a los 6 meses.
Como ven, son varias cosas, poco tiempo, no muchas opciones disponibles en el sector, y un dolor a la panza por la pronta separación.
Antes, cuando estaba embarazada, pude fácilmente organizar en mi mente todo lo que sería la crianza de Mariposita, incluido esto del paso a la Sala Cuna y mi vuelta al trabajo, pero ahora que me he enamorado profundamente de ella y de pasar todo el día pegaditas, ya no es tan sencillo, es bastante difícil la verdad, a veces me dan ganas de llorar -lo confieso- porque pienso en quién la socorrerá cuando llore, luego trato de quitarme esos pensamientos, porque nada bueno puede salir de ellos.
En fin, trato de mantener la paz, de seguir disfrutando a concho el tiempo con ella y buscar un buen lugar para dejarla mientras trabajo. Y que Dios haga el resto cuidándola cuando nosotros no estemos físicamente con ella.